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Diferencias entre el casetón recuperable de polipropileno y el molón de telgopor

diseño y cálculo estructural para obras de arquitectura

¿En qué caso podría convenir cada uno?

Veamos juntos las ventajas y desventajas de cada uno de ellos, comparando algunos ítems tales como velocidad de ejecución, resistencia, rigidez y costos.

Siglas a tener en cuenta: 

  • CR: Casetón Recuperable de Polipropileno 
  • MT: Molón de Telgopor

Comparación de la restistencia

En términos de resistencia, podría decirse que ambos son bastante similares. La resistencia flexional es función de la altura, por lo que, comparando losas de la misma altura, esta no varía. En el caso de los casetones recuperables, los nervios resultantes tienen sección variable, siendo mayores en los nudos que los de la losa de molón de telgopor. Esto resulta en una mayor resistencia a torsión y a corte en ese sector del primero, respecto del segundo, pero la realidad es que no resulta ser significativa.

Comparación de la rigidez

En cuanto a la rigidez, que es la capacidad del componente de oponerse a las deformaciones, puede ser relativamente mayor para el caso de los casetones recuperables, ya que, entre otras cosas, la rigidez es función de la inercia y en el caso de la losa de CR, la inercia en los nudos es apenas mayor que en la losa de MT.

Estas son cuestiones más bien técnicas que tendremos que estudiar los especialistas, aunque, como verán, ambos son bastante similares. 

Comparación de la velocidad de ejecución

Ahora bien, existen otros aspectos que podrían inclinarnos por uno u otro tipo, o por lo menos, ayudarnos a tomar una decisión un poco más real.

En general, todos ya han trabajado o han visto cómo se trabaja con el molón de telgopor al menos una vez. Para el caso del CR se deben trazar los ejes perpendiculares al igual que en la de MT, solo que, una vez que ya colocamos un CR, los demás van a quedar perfectamente escuadrados solo por hacer que las aletas del CR que se está colocando haga contacto en toda su arista con el que ya había sido posicionado en función de los ejes de replanteo. De esta forma, es muy simple lograr losas perfectamente escuadradas. Para fijarlos en su posición, se colocan tachas en sus cuatro esquinas, y se aplica algún desmoldante para facilitar su retiro posteriormente. En el segundo uso, seguramente, la velocidad de colocación sea bastante similar a la de MT.

Comparación de limpieza y seguirdad

En términos de orden y limpieza en obra, los CR son altamente mejores ya que ocupan menos espacio al ser apilables, y nos evitamos tener telgopor no solo dando vueltas por toda la obra, sino también en los componentes que debemos hormigonar. Al mismo tiempo, en términos de seguridad, el telgopor es mucho más inflamable que el polipropileno lo que debe tenerse en cuenta.

Comparación de costos

En casos de estructuras con muchas vigas inclinadas en el plano de la losa, como los CR no pueden cortarse, se generan muchos triángulos en las proximidades de las vigas, donde luego deberá macizarse la totalidad con hormigón (o agregar triángulos de MT).

En caso de edificios de departamentos, trabajar con CR implica la necesidad de hacer posteriormente un cielorraso suspendido como terminación. Para el caso del MT, habiendo previsto metal desplegado previo a colocar el MT, se castiga con concreto y se aplica, por ejemplo, yeso. Entonces, por un lado, si decidimos utilizar CR, tenemos que tener en cuenta que se va a reutilizar cuarenta veces, y que se va a ahorrar metal desplegado, azotado cementicio (material y mano de obra) y yeso. Y por otro lado, si decidimos utilizar MT, vamos a ahorrar el cielorraso suspendido, pero vamos a tener que comprar el MT todas las veces.

También hay que tener en cuenta que muchas veces el cielorraso requiere de cierta altura que en muchos proyectos directamente no es viable. Por ejemplo, en edificios de 15 pisos, agregar 25 cm por piso significan 3.75 m en el total, lo cual haría perder un piso completo.

Por otro lado, si se trabaja con CR, algo muy útil es ejecutar la instalación colgada. Esto permite que, en caso de que exista algún problema con alguna cañería pueda resolverse invadiendo un solo departamento, retirando la placa de yeso en lugar de tener que levantar el cerámico y picar el departamento del piso donde se genera la pérdida, para luego reparar ambos pisos.

Colgar la instalación puede resultar, en principio, un poco menos práctico, pero a futuro ahorra muchos inconvenientes.

Trabajar con instalaciones colgadas disminuye el espesor del contrapiso ya que no debemos tapar instalaciones. Esto se traduce en menos peso y,  por ende, menor consumo de acero.

El casetón recuperable de polipropileno tiene un COSTO que requiere de cierta cantidad de usos para poder amortizarlo, por lo que muchas empresas constructoras quedan afuera de esta tecnología, puesto que les llevaría mucho tiempo poder lograrlo.

Para resumir:

El CR encuentra su óptimo en edificios de cocheras, donde la terminación puede ser el mismo casetón y las instalaciones son pocas y pueden estar colgadas y a la vista.

En términos de sustentabilidad, el CR no solo es reutilizable, sino que, una vez cumplida su vida útil, puede ser reciclado para fabricar nuevos.

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